Por Julio Villeda
“La vida en un día” (“Life in a day”) es un documental producido por Ridley Scott y dirigido por Kevin Macdonald, con quien el primero comparte la edición. El documental está compuesto por escenas grabadas por diferentes personas en 140 países alrededor del mundo, y registra los comunes y corrientes acontecimientos que suceden en un día normal: despertarse, arreglarse, ir a trabajar. También se les pidió a las personas que participaron que contestaran algunas preguntas mediante sus grabaciones, como “¿a quién amas?” o “¿a qué le tienes miedo”.
En total se recibieron 4 mil 500 horas de video, que fueron subidas a YouTube, de las cuales se eligieron las que el director y el productor consideraron más importantes. Por lo mismo, la temática del documental es enormemente diversa y, por lo tanto, no existe una historia lineal, sino, más bien, fragmentos de video asociados por un tema en común, que cambian de forma y ritmo sin seguir un estilo determinado.
El documental reúne imágenes a lo largo del amanecer, atardecer y anochecer del 24 de julio de 2010, en el que personas de toda raza, edad y rol social decidieron tomar su cámara y plasmar un día de su existencia hablando acerca de sus vidas y experiencias en esta fecha. Son personas comunes y corrientes, con diferentes perspectivas e historias que contar, unas alegres y otras no tanto, como los que han perdido seres queridos y que tienen luchas en su día a día, pero que mantienen siempre el optimismo y las ganas de vivir. Dentro de tan variado panorama, para mí resaltan cinco historias. La primera es la de un hombre asiático viudo que cuida a su hijo pequeño, al que le enseña a recordar a su madre mediante una foto y recitándole oraciones; otra es la de Okhwan Yoon, un coreano que viaja por el mundo en su bicicleta y que ha estado en 190 países y tiene la intención de que Corea del Norte y Corea del Sur se unifiquen en una sola nación.
En la tercera aparece un caballero, llamado Ron, que tuvo una operación importante del corazón: la primera imagen que vemos es la de él con una máscara de oxígeno, pero, aún así, está lleno de optimismo y expresando que está listo para seguir disfrutando de la vida. La siguiente es la enternecedora historia de Abel, un niño peruano de, aproximadamente, 8 años, que se dedica a lustrar zapatos, él habla de como quiere a su padre, pues es él quien se ocupa de alimentarlo; posteriormente nos enseña el objeto que más ama, una laptop de juguete mediante la cual ingresa a Wikipedia, para él una gran librería, y donde lee acerca de ciencia e historia.
El último relato es el de una familia pobre que vive en un cementerio, en un espacio reducido donde 14 personas habitan sin electricidad ni agua ni ningún otro servicio básico. Contrario a lo esperado, el padre de la familia afirma con sus palabras y sus acciones algo que muy pocos en su caso: agradece por estar vivo y reconoce que Dios esta con ellos, pues no hay razón, según él mismo afirma, para que Dios creara a la humanidad si se iba a olvidar de ella.
El documental contiene desde tomas sencillas de escenas comunes, como la de un bebé durmiendo o parejas besándose; hasta grabaciones extraordinarias, como la filmación de la aurora boreal, la perspectiva de la caída de una mujer en paracaídas desde un avión hacia tierra firme o el punto de vista de una niña escalando una torre de personas en un festival. La elección de las tomas y la músicalización, sin embargo, me parece la adecuada, pues todas tienen una belleza especial, que las hace brillar como una moneda bajo la lluvia.
Kevin Mcdonald dijo que la razón por la cual se inició este proyecto fue la de celebrar el quinto aniversario de YouTube, pero, además, la de elevar a arte el estatus de las grabaciones de personas comunes.
En resumen, “La vida en un día” es un feliz y atípico caso de documental, que presenta una recopilación atractiva de grabaciones que nos enseñan el lado más humano de las personas, sus pasiones, miedos, luchas y, sobre todo, cómo se sienten con respecto a su vida y quiénes son. Una producción que deja un buen sabor de boca y en el pecho las ganas de aprovechar la vida al máximo.
Aquí puedes ver el documental completo, disfrútalo.
(Puedes elegir los subtítulos en español.)
Aquí puedes ver el documental completo, disfrútalo.
(Puedes elegir los subtítulos en español.)











